El senador sinaloense Enrique Inzunza, uno de los 10 acusados por Estados Unidos de presuntos nexos con el narco en el caso Rocha, ha reaparecido este domingo, al menos en redes sociales, para desmentir que esté planteando entregarse a la justicia estadounidense. En un mensaje emitido en su cuenta de X, ha negado que esté negociando con las autoridades del país vecino, un camino por el que ya han transitado dos de los señalados por Washignton: el exsecretario de Seguridad y el de Finanzas de Sinaloa que, al igual que él, formaban parte del primer círculo del gobernador Rubén Rocha Moya.
“Es falso lo que se publica por medios de la derecha sobre contacto alguno con autoridades extranjeras. Tampoco tengo ni contrataré abogados. No hay razón para ello. Soy abogado de mí mismo y me basta mi probidad. Estoy en Sinaloa, mi tierra, de la que estoy orgulloso, con las y los míos, gente buena y honesta. Atenderé, si se me formula, personal y puntualmente cualquier requerimiento que me hagan las autoridades de mi país, conforme a sus atribuciones constitucionales”, ha escrito el senador, en respuesta a las versiones periodísticas que especulaban sobre una posible entrega.
Un fiscal del Distrito Sur de Nueva York abrió una causa hace dos semanas en la que acusa al gobernador sinaloense, Rubén Rocha Moya -hoy con licencia- de tener vínculos con el Cartel de Sinaloa, para facilitar sus operaciones a cambio de apoyo en las elecciones que ganó de 2021. Estados Unidos ha pedido a México la detención de Rocha y de otros nueves funcionarios y exfuncionarios de su gobierno para ser extraditados y que enfrenten la justicia de ese país, algo que el Gobierno de Claudia Sheinbaum ha rechazado hasta el momento alegando que no hay pruebas suficientes contra los señalados.
Inzunza, senador desde 2024 y hombre de confianza de Rocha, ha negado nuevamente los hechos que se le imputan en la causa abierta por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. “Rechazo firmemente las imputaciones que se me formulan; son mendaces y carecen de todo sustento. Y así quedará demostrado en su momento”, ha asegurado.
El pasado viernes se conoció que dos de los implicados se entregaron voluntariamente a la justicia de Estados Unidos. El 11 de mayo, el general mexicano Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad de Rocha, cruzó la garita fronteriza de Nogales, en Arizona, en el sur de Estados Unidos, un movimiento sin precedentes en la historia moderna de la realidad binacional. Enrique Díaz, el exsecretario de Finanzas, siguió el ejemplo de Mérida y se entregó a las autoridades estadounidenses, donde enfrenta cargos por conspiración para el trasiego de drogas, portación de armas y conspiración para poseer las mismas.
Enrique Inzunza ha contado hasta el momento con el respaldo político de Morena en el Senado de la República, en donde forma parte de la Comisión Permanente que opera durante los recesos legislativos; sin embargo, no se ha presentado a ocupar su escaño desde que Estados Unidos solicitó su detención, hace tres semanas. El sinaloense goza de la cercanía de los dirigentes del grupo mayoritario en la Cámara alta; Adán Augusto López, exlíder parlamentario, e Ignacio Mier, actual coordinador de Morena, quienes han salido una y otra vez en su defensa frente a los cuestionamientos y críticas de la oposición. Aunque no se ha presentado a las sesiones de la Permanente, el senador se ha mantenido activo en sus redes sociales, siempre afirmando que se encuentra tranquilo y que no ha salido de Sinaloa. “Uno es lo que ha sido toda su vida. Mi honestidad y verticalidad están respaldadas por la veracidad de una trayectoria de trabajo, estudio y servicio con integridad”, ha afirmado este domingo en su más reciente mensaje.
Con información de: El País









































