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El fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, advirtió este miércoles que tras las acusaciones contra 10 funcionarios y exfuncionarios mexicanos, la semana pasada, “vendrán más”.

En entrevista con News Nation, Blanche, quien quedó como fiscal interino tras la destitución de Pam Bondi, fue cuestionado sobre cuáles serán las consecuencias para “los políticos que puedan tener nexos con los cárteles crimin4les, más allá de la revocación de visas”.

Blanche recordó que el pasado 30 de abril fueron acusados 10 funcionarios y exfuncionarios, incluyendo el hoy gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, por tráfico de dr0gas y delitos relacionados con arm4s.

“Acusamos las acusaciones la semana pasada. Es algo que hemos hecho en el pasado, pero ciertamente lo seguiremos haciendo”.

Blanche destacó que Estados Unidos tiene una “muy buena relación con el gobierno de México. Ellos han reconocido la importancia de su relación con nosotros y que esa relación depende de cooperación en el ámbito migratorio, combatir el tráfico de dr0gas y cosas de ese tipo”.

Blanche insistió en que “nuestra relación no es mala; al contrario, es muy positiva con una buena parte del gobierno mexicano en estos momentos”.

Cuando se le preguntó si se verán más acusaciones similares contra políticos mexicanos en el futuro, Blanche respondió: “Por supuesto. Ya acusamos a múltiples funcionarios de gobierno y a un juez mexicano recientemente. Eso es algo que continuará”.

Explicó que una de las consecuencias de tener presos en Estados Unidos a diversos líderes de cárteles, incluyendo los “Chapitos” Joaquín y Ovidio Guzmán, Ismael “El Mayo” Zambada, entre otros, es que “algunos de ellos, probablemente, querrán cooperar, y esa cooperación podría derivar en acusaciones adicionales”.

Blanche detalló que, además de colaborar con múltiples agencias federales, el Departamento de Justicia está trabajando con México y países de Sudamérica para combatir a los cárteles.

“Estamos redoblando nuestros esfuerzos”, indicó el fiscal interino. “El riesgo para esos líderes [de los cárteles] es que, en el pasado, quizá se sintieran protegidos en los lugares donde vivían, pensando que podían evitar el arresto, el enjuiciamiento y la extradición”, afirmó Blanche. “No creo que ya se sientan así, y eso es lo que queremos. Queremos que teman que, si son detenidos, acabarán en Chicago, en Nueva York, en San Diego o en Texas, que es nuestro objetivo”.

Blancha reconoció que no puede adelantar que el éxito de los juicios en los casos contra capos de la droga y funcionarios corruptos sea del 100%, pero destacó el impacto que los esfuerzos del Departamento de Justicia está teniendo en la actividad de los cárteles. Aun así, dijo, el Departamento de Justicia “no baja la guardia… Simplemente tenemos que seguir adelante”.

Con información de: El Universal

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