La iniciativa del presidente Donald Trump de guiar barcos a través del estrecho de Ormuz fue una apuesta de alto riesgo para destrabar el estancamiento que ha llegado a definir su guerra contra Irán.
Pero la maniobra puso bajo tensión el frágil alto el fuego de Estados Unidos con Irán, mientras las fuerzas estadounidenses e iraníes intercambiaban fuego en la disputada vía marítima. Ahora, nadie está del todo seguro de si la tenue paz puede mantenerse el tiempo suficiente para que unas negociaciones titubeantes lleguen a alguna parte.
“Es muy malo y desordenado en este momento”, dijo a CNN una fuente regional.
Con pocas señales de que Teherán vaya a ceder en sus gestiones por bloquear el tráfico a través de la vía marítima, Trump se había frustrado por el punto muerto en el estrecho. Los altos precios de la gasolina y una visita inminente a China crearon presión para encontrar una manera de poner en movimiento a los buques.
Así que el domingo, desde su campo de golf en Florida, Trump anunció un plan para que Estados Unidos ayude a guiar a ciertos barcos a través del estrecho, denominado “Proyecto Libertad”. Los riesgos pronto se hicieron evidentes. Retumbaron explosiones en Dubai mientras misiles iraníes eran interceptados por primera vez desde que un cese del fuego entró en vigor hace casi un mes. Las Fuerzas Armadas de EE.UU. destruyeron seis pequeñas embarcaciones iraníes, dijo el Comando Central de Estados Unidos. (Un reporte de un medio estatal iraní cuestionó que las embarcaciones hayan sido hundidas).
El alto el fuego de duración indefinida parecía estar estirándose hasta su límite, sin evidencia clara de que un acuerdo negociado pueda estar cerca. Al hablar con CNN el domingo, el enviado de política exterior de Trump, Steve Witkoff, solo dijo sobre las conversaciones con Irán: “estamos en conversación”.
Algunos aliados de Trump lo han alentado a reanudar la campaña de bombardeos dentro de Irán, argumentando que Estados Unidos ya ha debilitado al régimen e insistiendo en que es el momento oportuno para degradar aún más sus capacidades militares.
“Espero que este conflicto pueda terminar diplomáticamente, pero ahora es el momento de recuperar la libertad de navegación y responder con firmeza a Irán si insisten en aterrorizar al mundo”, escribió este fin de semana en X el senador republicano Lindsey Graham.
El primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu, quien —según fuentes israelíes— está planeando un viaje a Washington para visitar a Trump en un futuro cercano, convocó reuniones de seguridad el lunes. Funcionarios señalaron posteriormente en medios israelíes que el país está preparado para reanudar una campaña de bombardeos.
A pesar de las hostilidades, no está claro si Trump tiene el deseo de reanudar los bombardeos a gran escala dentro de Irán. Restó importancia a un barco surcoreano dañado como de una “nación no relacionada” y afirmó que, por lo demás, no ha habido “ningún daño al atravesar el estrecho”. De manera similar, le habló a ABC News sobre los ataques iraníes con drones y misiles: “uno pasó. No causó un gran daño”.
Pero también advirtió en una entrevista telefónica con Fox News que Irán podría ser “borrado de la faz de la Tierra” si apunta contra barcos estadounidenses.
Con información de: CNN









































