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El cobro de 32 mil millones de pesos a Ricardo Salinas Pliego por adeudos en el pago de impuestos constituye un caso de éxito que México debería aprovechar para, de una vez, reformar su sistema fiscal. Esa es la opinión de Carlos Brown, director de Programas de la organización Oxfam México, quien considera que la experiencia mexicana con este caso en particular, tendría que compartirse con países como Brasil, Chile y Colombia, que han mostrado interés en hacer que sus ciudadanos más ricos paguen lo justo al fisco.

Hablar de “un triunfo” no suena exagerado, si se considera que conseguir que la quinta persona con más riqueza del país hiciera frente a sus obligaciones fiscales demoró más de 18 años. En ese periodo, de casi dos décadas, el empresario -cuya fortuna asciende a más de 5 mil millones de dólares- presentó distintos recursos legales para evitar el pago de su deuda, hasta que en 2025 la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) le ordenó saldarla.

Luego de llegar a un acuerdo de pago la semana pasada con el gobierno de Claudia Sheinbaum, el dueño de Grupo Salinas se desistió finalmente del último amparo que promovió ante la Corte a través de su empresa Total Play. “Representa un triunfo histórico del estado de derecho y un mensaje muy alentador sobre la igualdad en el cumplimiento de obligaciones de las y los mexicanos, independientemente de su capacidad económica”, declaró el 29 de enero la ministra Lenia Batres al hacer el anuncio. La realidad es que estamos inmensamente lejos de alcanzar esa igualdad.

En un inicio la Suprema Corte sentenció a Salinas Pliego a pagar 51 mil millones de pesos, pero el empresario logró convenir con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) una reducción de 37% en su deuda, para “sólo” saldar 32 mil 132 millones, de los cuales ya hizo un primer pago de 10 mil millones.

Aunque el mecanismo de reducción de deuda al que recurrió el empresario de medios es legal, para Carlos Brown se debería evaluar si cualquier persona puede tener acceso a este tipo de beneficios. “Es un reflejo de para quién funciona este sistema”, advierte el economista político, especializado en justicia fiscal.

Oxfam es una organización internacional que se ha concentrado en analizar cómo las personas más ricas del mundo encuentran resquicios legales para esquivar sus obligaciones fiscales. En su más reciente informe publicado la semana pasada, advirtió que, salvo contados casos, el 1% más rico de Latinoamérica y el Caribe paga proporcionalmente menos impuestos que el 50% más pobre.

Con información de: Animal Político

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