Las autoridades mexicanas no tienen registro de que en las últimas dos semanas los hermanos José Alfredo y Raymundo Hernández Casillas, contratistas en el Instituto Nacional Electoral (INE), y la ex presidenta de ese organismo, Guadalupe Taddei, hayan dejado el país, por las investigaciones en su contra.
Fuentes del Instituto Nacional de Migración (INM) confirmaron a La Jornada que en ese periodo –que se inicia con la renuncia de Taddei a la presidencia del INE–, “no cuentan con registro de salida” de ninguno de los tres.
Los hermanos Hernández Casillas han sido señalados por la presidenta Claudia Sheinbaum de encabezar una red empresarial de corrupción de casi tres décadas, con el uso de empresas fachadas, para simular competencia en licitaciones públicas, con las que obtuvieron contratos por más de 2 mil 740.3 millones de pesos entre 2013 y 2015, tanto en los organismos públicos electorales locales como en el INE.
De acuerdo con la investigación que el jueves pasado presentó la secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, se trata de empresas sin capacidad operativa, infraestructura ni nómina, y que utilizaban sujetos vulnerables como prestanombres para ocultar al beneficiario final, por lo cual incurrieron en lavado de dinero.
La red se compone con las supuestas firmas bajo los nombres de Cajas Graf, Seriplast de México, Comercializadora JVLY, Corporativo ZEG y Formas Finas Fernando Fernández.
El 22 de octubre fue la última vez que Taddei encabezó de manera presencial una sesión del Consejo General del INE, donde partidos políticos exigieron su renuncia ante las acusaciones de corrupción en su contra y sus vínculos con José Alfredo Hernández Casillas.
Al día siguiente sostuvo una reunión virtual con sus colegas, a quienes reiteró que no dimitiría, pese a la investigación en marcha de la Auditoría Superior de la Federación por irregularidades en la adjudicación de contratos y otros probables delitos.
Sin embargo, el lunes 26 de octubre renunció y hasta ahora no ha hecho entrega formal de su oficina.
Con información de: La Jornada











































