La propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum para mover la elección judicial del 2027 al 2028 presenta un problema de fondo y otro de forma, pero ambos son graves, consideró el constitucionalista Javier Martín Reyes; el primero porque el mover un año la elección es reconocer que el modelo era inviable, pero mantener las votaciones para jueces al mismo tiempo que las de gobernador en los estados repite el error, dijo en entrevista con La Silla Rota.
El problema de fondo es que no se corrige lo que realmente falló, la nominación de candidatos, que sigue en manos de órganos políticos controlados por Morena, agregó el integrante del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.
“Las reglas no garantizan competencia real. Y las condiciones que permitieron los acordeones, como la falta de recursos, la inexistencia de hacer campañas legales y las restricciones absurdas, entre otros, mientras que en realidad siguen sin atenderse”, dijo el también columnista.
Con información de: La Silla Rota










































