Rodeado de hileras de vestuarios, el superestrella del reguetón J Balvin se prepara en su camerino antes de un espectáculo en vivo de cinco horas, mientras miles de personas en la ciudad costera colombiana de Barranquilla esperan afuera a que comience su estruendosa presentación.
El momento de calma desmiente lo que está resultando ser un año imparable para el colombiano, a quien la FIFA anunció el jueves como una de las estrellas que encabezarán la ceremonia inaugural del Mundial en Ciudad de México el 11 de junio.
En declaraciones exclusivas a CNN antes del anuncio de la FIFA, Balvin calificó su participación como artista principal como una “gran declaración”, no solo para él sino para toda la escena musical latina.
“Seguimos sumando a cada artista para que nuestro movimiento sea imparable”, dijo a CNN el viernes pasado el artista de 41 años, mientras estaba en la última etapa de su gira “Ciudad Primavera”, que lo ha llevado de un lado a otro por Colombia.
Ha sido un año de récords para Balvin y para la música latina en su conjunto. En febrero, el rapero puertorriqueño Bad Bunny se convirtió en el primer artista latino en encabezar un espectáculo de medio tiempo del Super Bowl. En abril, otra estrella colombiana, Karol G, encabezó la noche de clausura de Coachella, otro hito.
La actuación de Balvin en la Copa Mundial de la FIFA —que tendrá partidos en 16 ciudades de Norteamérica— marca otro hito en el dominio global de la música latina.
Balvin es notoriamente reservado respecto a su política, pero como alguien que emigró por primera vez a Oklahoma a los 17 años y ha vivido en la ciudad de Nueva York durante dos décadas, afirma con seguridad que el lugar de la comunidad latina en Estados Unidos está más que asegurado.
Con información de: CNN









































