La Liga MX dio un paso importante hacia su modernización institucional luego de que la Asamblea de Clubes autorizara un nuevo modelo de gobierno corporativo, con el objetivo de fortalecer tanto el plano deportivo como el comercial del campeonato.
Esta reorganización responde a la necesidad de proyectar a la liga como un torneo global, capaz de competir a nivel internacional no solo en la cancha, sino también en su estructura operativa y de negocios. La intención es construir una liga más eficiente, atractiva y sostenible en el tiempo.
Como parte central de este cambio, se crearán cuatro comités estratégicos que estarán integrados por representantes de los 18 equipos: el Comité Deportivo, el Comité Comercial, el Comité de Inversión y Certificación, así como el Comité de Ética y Buen Gobierno.
Cada uno de estos órganos tendrá funciones específicas orientadas a mejorar distintas áreas clave del campeonato. Desde el desarrollo deportivo y la generación de ingresos, hasta la supervisión de inversiones y el cumplimiento de normas éticas.
Con esta nueva estructura, la liga busca institucionalizar procesos que permitan una gestión más ordenada y profesional, dejando atrás esquemas menos estructurados que dependían en mayor medida de decisiones individuales.
Además, se pretende fortalecer la transparencia en la toma de decisiones, implementar controles más claros y fomentar un modelo de gobernanza colegiada en el que todos los clubes tengan participación activa.
Este movimiento también apunta a generar mayor confianza tanto en inversionistas como en aficionados, al establecer reglas más claras y mecanismos que garanticen el correcto funcionamiento del torneo.
De esta manera, la Liga MX se encamina hacia una nueva etapa en su desarrollo, con la mira puesta en consolidarse como una de las competiciones más sólidas y competitivas del continente.
Con información de: Récord









































