Más de 30 millones de personas volverán a caer en la pobreza debido a las repercusiones de la guerra en Irán, entre ellas las interrupciones en el suministro de combustible y fertilizantes justo cuando los agricultores están sembrando, dijo el jueves el responsable de desarrollo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Alexander De Croo.
La escasez de fertilizantes —agravada por el bloqueo de los buques de carga en el estrecho de Ormuz— ya ha reducido la productividad agrícola, lo que afectará al rendimiento de las cosechas a finales de este año, declaró a Reuters el administrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
“La inseguridad alimentaria alcanzará su nivel máximo en unos meses, y no hay mucho que se pueda hacer al respecto”, dijo, enumerando también otras consecuencias de la crisis, como la escasez de energía y la caída de las remesas.
“Incluso si la guerra terminara mañana, esos efectos ya se están sintiendo y empujarán a más de 30 millones de personas a la pobreza”, alertó el también ex primer ministro belga.
Con información de: La Jornada









































