En el vuelo hacia Luanda, en Angola, tercera etapa del viaje apostólico, León XIV saluda a los periodistas que le han acompañado estos días y agradece a Camerún su extraordinaria acogida: «Feliz de haber vivido esta experiencia». El Pontífice aclara también que sus discursos se prepararon semanas antes y que, por lo tanto, no deben interpretarse «como si estuviera tratando de debatir de nuevo con el presidente de EE. UU., algo que no me interesa en absoluto»
El Papa León XIV hace un balance absolutamente positivo de los tres días que acaba de pasar en Camerún, país que «representa el corazón de África en muchos aspectos: anglófono y francófono, con unas 250 lenguas locales y una gran variedad de etnias». En vuelo hacia Angola, tercera etapa del viaje apostólico por África, el Papa —pocos minutos después del despegue— se dirige a los periodistas que le acompañan para agradecerles el trabajo realizado («Espero que hayan pasado una buena estancia en Camerún»), pero también para aclarar algunas cuestiones relativas a la interpretación dada a sus palabras de estos días.
«Se ha difundido cierta narrativa, no del todo exacta, debido a la situación política creada cuando, el primer día del viaje, el presidente de los Estados Unidos hizo algunas declaraciones sobre mí», explica el Papa León, en referencia a las acusaciones que Trump le había dirigido a principios de semana y sobre las que el propio Pontífice había intervenido en el vuelo de ida a Roma. Pero mientras que el presidente de EE. UU. —y también el vicepresidente JD Vance— continuó en los días siguientes con comentarios contra el Santo Padre, para el Papa el asunto ya se había cerrado desde el primer día. De ahí la nota a los periodistas.
Con información de: Vaticans News









































