El hipertiroidismo y el hipotiroidismo son dos enfermedades que afectan la funcionalidad de la tiroides, que si no son atendidas y se lleva un control del tratamiento correspondiente, pueden traer consecuencias graves y afectar de diferentes maneras a la salud.
El endocrinólogo del Hospital General de Zona No. 2 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en San Luis Potosí, Gerardo Alfredo Gaviño Curie explicó que cualquiera de estos trastornos pueden presentarse a cualquier edad y en cualquier persona, sin embargo son más comunes hasta ocho veces más en las mujeres en comparación con los hombres, y aumenta su incidencia hasta un 20 por ciento después de los 60 años, siendo el hipotirodismo el que más se presenta.
Ambos padecimientos suelen detectarse después de que la o el paciente presentan uno o varios síntomas al mismo tiempo o con pesrsistencia; por ejemplo en el hipertiroidismo los síntomas pueden ser la perdida de peso excesivo, taquicardias o arritmias, temblor en manos, ojos saltones, se agitan fácilmente, evacuaciones frecuentes y una perdida de potasio importante.
En el caso del hipotiroidismo puede desencadenar síntomas y malestares como crecimiento de bocio o crecimiento de tiroides, piel delicada o reseca, aumento de peso, depresión severa, infertilidad, olvidos frecuentes, estreñimiento, lenguaje y pensamiento lento, sensación de frío constante, desgano, sueño, caída del cabello, entre otros.
El hipertiroidismo y el hipotiroidismo son dos enfermedades que afectan la funcionalidad de la tiroides, que si no son atendidas y se lleva un control del tratamiento correspondiente, pueden traer consecuencias graves y afectar de diferentes maneras a la salud.
El endocrinólogo del Hospital General de Zona No. 2 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en San Luis Potosí, Gerardo Alfredo Gaviño Curie explicó que cualquiera de estos trastornos pueden presentarse a cualquier edad y en cualquier persona, sin embargo son más comunes hasta ocho veces más en las mujeres en comparación con los hombres, y aumenta su incidencia hasta un 20 por ciento después de los 60 años, siendo el hipotirodismo el que más se presenta.
Ambos padecimientos suelen detectarse después de que la o el paciente presentan uno o varios síntomas al mismo tiempo o con pesrsistencia; por ejemplo en el hipertiroidismo los síntomas pueden ser la perdida de peso excesivo, taquicardias o arritmias, temblor en manos, ojos saltones, se agitan fácilmente, evacuaciones frecuentes y una perdida de potasio importante.
En el caso del hipotiroidismo puede desencadenar síntomas y malestares como crecimiento de bocio o crecimiento de tiroides, piel delicada o reseca, aumento de peso, depresión severa, infertilidad, olvidos frecuentes, estreñimiento, lenguaje y pensamiento lento, sensación de frío constante, desgano, sueño, caída del cabello, entre otros.








































