Un colectivo internacional de futbolistas de 45 selecciones, respaldado por sindicatos nacionales, contempla acudir a los tribunales ordinarios si la FIFA no formaliza un reparto proporcional e igualitario de cara al Mundial de Brasil 2027.
De acuerdo con el New York Times, dicha advertencia surge tras una carta enviada en septiembre a la sede de Zúrich por la Federación Internacional de Asociaciones de Futbolistas Profesionales (FIFPro) y representantes de distintos combinados nacionales, entre los que se incluyen futbolistas de España, vigentes campeonas del mundo, Inglaterra, actuales monarcas de Europa, Estados Unidos y 10 de las mejores selecciones del ranking.
Aunque en 2023 el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, manifestó públicamente su deseo de alcanzar la igualdad en las retribuciones para 2027, las futbolistas denuncian que aún no existe un acuerdo vinculante entre el organismo rector del futbol y las deportistas.
El documento plantea el reparto proporcional e igualitario de premios respecto al Mundial varonil, estándares mínimos globales que regulen de manera obligatoria las convocatorias y concentraciones de selecciones nacionales y un convenio colectivo global y vinculante entre la FIFA y FIFPro que otorgue certeza jurídica a estos compromisos.
En la Copa del Mundo Femenil de 2023 celebrada en Australia y Nueva Zelanda, la FIFA entregó 110 millones de dólares en premios, junto a 40 millones de dólares adicionales destinados a gastos de preparación y beneficios a clubes.
Para la cita de Brasil se proyecta un aumento sustancial de estas cifras, sin embargo, las estimaciones apuntan a que el monto total quedará todavía unos 230 millones de dólares por debajo de una cifra proporcionalmente equivalente al futbol varonil.
En el Mundial de Norteamérica 2026, la FIFA distribuyó una cifra récord de 871 millones de dólares, de los cuales 655 correspondieron a premios en efectivo distribuidos entre las 48 delegaciones.
Ante la falta de garantías contractuales, fuentes sindicales han confirmado que ya se ha solicitado “asesoramiento legal exhaustivo” sobre las vías judiciales disponibles. La intención es exigir negociaciones transparentes y bilaterales sobre los premios, descartando que el monto global sea dictado unilateralmente por la FIFA.
El argumento jurídico principal que preparan las futbolistas se apoya en el artículo 23 del propio Código de Ética de la FIFA, el cual prohíbe la discriminación por motivos de género. Las demandantes sostienen que la aplicación de topes o restricciones al dinero de los premios se ejecuta con criterios que únicamente limitan la competición femenina.
Informes aportados por las representantes señalan que la FIFA cuenta con una capacidad financiera suficiente para asumir la paridad, respaldada por reservas de efectivo proyectadas en seis mil millones de dólares.
De acuerdo con el Informe Global de Empleo 2026 presentado por FIFPro, las deficiencias estructurales pasan una factura directa sobre la salud física y mental de las deportistas, con casi la mitad de las jugadoras (49 por ciento), considerando el retiro prematuro, la mayoría de ellas por temas económicos, pero también por estrés psicológico y la falta de un equilibrio entre la vida personal y laboral.
Con información de: Proceso











































