Las acciones brasileñas y el real se hundieron el lunes tras la inesperada reelección del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, lo que provocó la disipación del optimismo inversor que había surgido tras el éxito de su rival de derecha en la primera vuelta electoral.
El real brasileño se depreció un 8.36% a 5.4066 unidades por dólar, tras registrar un descenso del 12% al inicio de la jornada, uno de los mayores movimientos registrados y llegando a cotizar por sobre las 5.60 unidades.
Mientras, el referencial bursátil se desplomó preliminarmente un 13.43% a 177 mil 539.81 puntos, en su mayor baja porcentual diaria desde marzo de 2020 y luego de perder más de un 16% en la sesión.
La oleada de ventas afectó también a los bonos soberanos brasileños en los mercados internacionales; los títulos a más largo plazo fueron los más perjudicados, con la deuda con vencimiento en 2056 cayendo alrededor de 2.5 centavos.
La bolsa brasileña detuvo sus operaciones durante 30 minutos después de que el índice de referencia Bovespa .BVSP cayera un 10% respecto a su cierre anterior, lo que activó el mecanismo de interrupción automática del mercado, informó en un comunicado B3, el operador bursátil.
Los «credit default swaps» (CDS) a cinco años de Brasil, un indicador del costo de asegurarse contra un impago soberano, subieron hasta los 151.67 puntos básicos, frente a los 120.21 puntos del cierre del viernes, según datos de S&P Global Market Intelligence.
Ante el desplome de los mercados brasileños, el Tesoro nacional canceló las subastas programadas de bonos gubernamentales, tanto los vinculados a la inflación como los de tasa fija, previstas para el 27 y el 29 de octubre, respectivamente.
El colapso supone un giro drástico respecto a la tendencia alcista este mes, cuando los mercados subieron ante la expectativa de un viraje hacia la derecha, después de que Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, obtuvo inesperadamente el primer lugar en la primera vuelta de las elecciones presidenciales.
El viernes, el índice Bovespa cerró casi un 7% por encima de su nivel previo a la primera vuelta, mientras que el real se había fortalecido cerca de un 5% frente al dólar. Los futuros de las tasas de interés también reflejaban la expectativa de que una política fiscal más restrictiva, bajo un eventual gobierno de Flávio Bolsonaro, permitiría una reducción en los costos de endeudamiento.
La negativa del senador Bolsonaro a reconocer su derrota y su promesa de buscar la anulación de los resultados han aumentado la incertidumbre entre los inversionistas.
«Un factor clave para los mercados financieros locales será la rapidez con la que Bolsonaro acepte el resultado, o al menos permita que el proceso constitucional siga su curso», afirmó Chris Turner, estratega de ING en Londres.
Ahora, la atención se centrará en la elección de Lula para el cargo de ministro de Hacienda y en lo que esto revele sobre su enfoque fiscal.
«La señal fundamental para los mercados será el compromiso de la futura administración de Lula con la disciplina fiscal, empezando por el nombramiento de un nuevo ministro de Hacienda en las próximas semanas», indicó Graham Stock, de RBC BlueBay Asset Management.
Con información de: LatinUS











































