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Una conocida cervecería que prometió ofrecer cerv3za gratis a sus clientes cuando muriera el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrenta la revocación de su licencia para vender alc0hol.

El Departamento de Ingresos de Wisconsin tiene previsto cerrar Minocqua Brewing Company antes del 4 de agosto, según informó el propietario del establecimiento, Kirk Bangstad, quien describe el negocio como “la cerv3cería más progresista del estado”.

Bangstad, un activista liberal que con frecuencia publica mensajes contra Trump en las redes sociales de la empresa, aseguró que impugnará la decisión “con uñas y dientes” después de recibir una carta de las autoridades estatales, fechada el 15 de julio. Además, pidió a sus seguidores que contribuyan al fondo de defensa legal de la cervecería.

“Necesitamos todo el dinero que podamos conseguir para demandar al Departamento de Ingresos y poder seguir operando”, dijo Bangstad en un correo electrónico enviado a The Independent.

En una publicación en Substack, añadió que no piensa rendirse y aseguró que luchará “con uñas y dientes” contra el estado de Wisconsin: “Tendrán que sacarme por la fuerza de mis bares antes de que deje de vender cerveza a los progresistas sedientos que vienen a visitarnos”, afirmó.

A continuación, Bangstad enumeró cada una de las presuntas infracciones señaladas por la División de Bebidas Alc0hólicas del Departamento de Ingresos y explicó por qué, a su juicio, esas faltas menores no justifican el cierre de la empresa.

La cervecería, que opera establecimientos en Madison y Minocqua, tiene hasta el 4 de agosto para apelar la revocación.

El organismo confirmó que notificó la revocación del permiso de elaboración de cerveza de dos establecimientos de Minocqua Brewing Company, así como la del permiso de almacenamiento de bebidas alcohólicas de otro local. No obstante, precisó que la empresa podrá seguir operando mientras se resuelve una eventual apelación, cuyo plazo vence el 4 de agosto.

Mientras el proceso sigue en curso, Bangstad sostuvo que teme que las autoridades busquen cerrar su negocio por sus firmes posturas políticas, más que por las presuntas infracciones administrativas.

“Todo aquel que lea esto, sea demócrata o republicano, debería horrorizarse ante la idea de que un pequeño negocio próspero sea destruido por el gobierno estatal por infracciones tan insignificantes, especialmente una cervecería en el estado de Wisconsin”, afirmó.

Con información de: La Jornada

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