Compartir

La FIFA romperá de forma inédita las leyes del futbol en la gran final del Mundial 2026 de este domingo en Nueva York al extender el entretiempo a 30 minutos, duplicando el tiempo permitido por el reglamento internacional. El objetivo detrás de esta polémica modificación ejecutada por el organismo que preside Gianni Infantino es puramente comercial: dar espacio a un masivo concierto al estilo del Super Bowl estadounidense que contará con estrellas musicales de impacto mundial.

Esta medida choca directamente con las Reglas de Juego de la IFAB (International Football Association Board), específicamente con la Regla 7 (Duración del partido), cuyo Apartado 7.2 determina de forma tajante que «los jugadores tienen derecho a un descanso en el entretiempo no superior a 15 minutos».

En el pasado, propuestas similares de confederaciones para aumentar este tiempo fueron rechazadas debido al impacto negativo que la inactividad prolongada genera en el rendimiento físico y la salud de los futbolistas de élite.

Para saltarse la normativa general sin recibir sanciones legales, la cúpula de la federación internacional recurrió a un blindaje jurídico dentro del Reglamento oficial de la Copa Mundial de la FIFA 2026:

Cláusula de salvaguarda: La FIFA incluyó un apartado de prevalencia reglamentaria en las disposiciones generales de la Copa del Mundo.

Supremacía jurídica: Este estatuto estipula formalmente que el reglamento específico diseñado para este Mundial, junto con las decisiones del Comité Ejecutivo, prevalecerá sobre cualquier otra norma general del balompié en caso de contradicción.

Vacío legal planificado: Gracias a esta maniobra, la organización puede decretar un descanso de media hora argumentando «fines del espectáculo y optimización de transmisiones», invalidando el límite de la IFAB.

Esta ‘americanización’ de la final desató una ola de críticas en el ámbito deportivo. Mientras la Selección de España espera al segundo finalista del cruce entre Argentina e Inglaterra, los cuerpos técnicos de los equipos clasificados se ven obligados a reestructurar por completo sus planes de recuperación física y calentamiento en los vestidores.

Los entrenadores tendrán que afrontar un inédito e incómodo parón que interrumpe el ritmo natural del partido, todo para complacer las demandas de las marcas patrocinadoras y el show televisivo global en territorio estadounidense.

Con información de: Excelsior

Compartir

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here