Con todo y la presión de Donald Trump para que México y China se distancien comercialmente, y pese a los aranceles que el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo impuso a productos asiáticos y aunque el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha insistido en que no habrá un tratado comercial con China, el país gobernado por Xi Jinping ya es el segundo socio comercial de México.
De acuerdo con el área de estudios económicos de Banorte, desde 2003 hasta el corte de este 2026, el país del Dragón se ha consolidado como el segundo socio comercial de México, únicamente por detrás de Estados Unidos.
“Esto ha sucedido a pesar de que la política comercial mexicana –especialmente vs. China– se ha vuelto más proteccionista. En específico, con los nuevos aranceles a países con los que México no tiene tratados comerciales”, señaló el análisis México – Brújula Económica.
Hay que recordar que los aranceles a China por parte de México entraron en vigor a inicios de este año, aplicando impuestos de hasta 50% para ciertos bienes e industrias.
Banorte explicó que los datos disponibles muestran que, aunque el déficit comercial con China se ha estabilizado en meses recientes alrededor de 123 mil millones de dólares (esto significa que México continúa gastando mucho más en la compra de productos chinos de lo que China destina a adquirir mercancías mexicanas), ello obedece al crecimiento que han registrado las exportaciones mexicanas hacia ese país, las cuales ya presentan tasas de crecimiento de doble dígito.
Detrás de este incremento, agregó el análisis, se encuentra el auge de la Inteligencia Artificial, que ha elevado la demanda de insumos tecnológicos y componentes electrónicos dentro de las cadenas globales de suministro.
Con datos disponibles en DataMéxico, hasta abril de 2026, se observa que la demanda de mercancías chinas por parte de México continúa concentrándose en los rubros de equipo electrónico, así como maquinaria y equipo, que en conjunto representan alrededor del 58% del total de las compras realizadas al país asiático.
En particular, el 35.2% de las importaciones corresponde a equipo electrónico.
“Este rubro incluye –por orden de importancia– a los teléfonos, circuitos electrónicos e impresos, transformadores, partes de maquinaria, diodos y semiconductores”, sostiene el documento de Banorte.
Con información de: Proceso










































