La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) presentó 12 indicadores con los que el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo buscó presumir la fortaleza económica de México. Para sostener el recurso recurrió a datos de organismos internacionales como la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Sin embargo, la exposición oficial del pasado miércoles 8 dejó fuera los puntos negativos que esas mismas instituciones observan sobre la economía mexicana, de acuerdo con una revisión realizada por Proceso.
En la presentación en la conferencia mañanera, el secretario de Hacienda, Edgar Amador, destacó el primero de los 12 ejes, señalando que México se encuentra entre los 10 países con mayor captación de Inversión Extranjera Directa (IED), de acuerdo con la UNCTAD.
El dato, presentado como una señal de confianza internacional en el país, es correcto. No obstante, la dependencia omitió explicar que la UNCTAD también documentó un fuerte debilitamiento en los “anuncios de inversiones greenfield”, es decir, en los proyectos de nuevas inversiones, aquellos que implican la construcción de nuevas plantas, la ampliación de instalaciones o la generación de nueva capacidad productiva y creación de nuevos empleos.
En ese rubro México no sólo registró una caída, sino que fue el país que presentó la mayor debilidad en América Latina.
“La caída fue particularmente marcada en México, donde el valor de las inversiones greenfield descendió de 44 mil millones de dólares a 24 mil millones de dólares”, sostiene el documento original.
Las autoridades no mencionaron que en México están ingresando recursos por reinversión de utilidades, operaciones financieras o ampliaciones de empresas que ya se encuentran establecidas en el país. No están llegando nuevas compañías dispuestas a instalar nuevos proyectos, abrir plantas y generar empleos adicionales.
Se suma que la UNCTAD, sin mencionar el nombre del presidente Javier Milei, colocó a México junto con Argentina entre los países de la región con mayores caídas en la atracción de nuevas inversiones.
“En Argentina, el monto cayó de aproximadamente 37 mil millones de dólares a apenas 1.4 mil millones de dólares”, sostiene el análisis.
Con información de: Proceso









































