Un escueto comunicado de apenas 150 palabras ha servido a Estados Unidos para informar que no renueva “en su forma actual” el gran acuerdo comercial con México y Canadá (TMEC). “Sin embargo, el Acuerdo sigue vigente a la espera de la resolución de estos temas o hasta la terminación del mismo”, precisó la Oficina Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés).
Washington asegura que prefiere realizar revisiones anuales del pacto, una estrategia que amenaza con alterar los mercados al añadir incertidumbre para las empresas que operan en ambos lados de la frontera. La solución que propone la Casa Blanca a las empresas para eliminar esa incertidumbre es que inviertan en Estados Unidos en lo que se considera un ejercicio de nacionalismo económico.
“Estados Unidos continuará dialogando con México y Canadá para abordar las deficiencias del acuerdo y nuestros déficits comerciales con estos países”, precisó el departamento que dirige Jamieson Greer en la nota. “Sin embargo, el Acuerdo permanece vigente hasta que se resuelvan estos asuntos o hasta su terminación. Como se anunció previamente, Estados Unidos se reunirá con México la semana del 20 de julio para una tercera ronda de negociaciones bilaterales relacionadas con la revisión conjunta del TMEC”.
La noticia se conoció este miércoles 1 de julio cuando vencía el plazo para la revisión del TMEC. Los representantes comerciales de los tres países, Jamieson Greer por parte de Estados Unidos, Marcelo Ebrard, responsable comercial de México; y el canadiense Dominic LeBlanc, celebraron una reunión virtual por videoconferencia para tratar de avanzar en las conversaciones sobre la aplicación del tratado, la prórroga del plazo y los siguientes pasos del acuerdo.
Tras el anuncio de Greer, que ha ganado influencia dentro del círculo próximo a Trump, el optimismo en México se fue rebajando. El secretario mexicano de Economía, Marcelo Ebrard, declaró minutos después de la videoconferencia que el país latinoamericano todavía tiene margen para salvar la relación comercial en Norteamérica. “Estados Unidos no está en la posición de extenderlo otros 16 años. Nos vamos a ir por el carril de la revisión anual por los próximos 10 años, que es la vigencia del tratado”.
“No tenemos prisa, pero tampoco nos interesa que haya incertidumbres y por eso hay que tratar de llegar a un acuerdo sobre muchos temas”, explicó el mexicano en un breve vídeo publicado en sus redes sociales. Ebrard aseguró que las revisiones anuales permitirán a los tres socios ir desahogando asuntos pendientes e inconformidades por cada una de las partes. “Estados Unidos siente que ha perdido empleos, particularmente en algunas manufacturas, y tenemos pendiente el tema del déficit”, ha reconocido el mexicano como parte de los temas pendientes en la negociación con la Administración de Trump.
Antes de la llamada, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, insistió en que la permanencia del TMEC beneficia en buena medida a Estados Unidos. “El tratado le beneficia a Estados Unidos porque reduce los precios de los productos”, ha argumentado la mandataria en su conferencia de prensa matutina. Sheinbaum también ha tirado de la unidad de la región y la fuerza del bloque económico respecto a otros competidores en el mundo. “Como Norteamérica, los tres países juntos, podemos competir mejor frente a otras regiones del mundo”, añadió.
Con información de: El País










































