El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha declarado inconstitucional, por 5 votos a 4, el intento de la Casa Blanca de despedir a la gobernadora de la Reserva Federal Lisa Cook. El fallo de la Corte, de mayoría conservadora, señala que el presidente Donald Trump no ha probado una “causa justificada” en el intento de destituir a Cook por una supuesta irregularidad en la solicitud de una hipoteca para beneficiarse presuntamente de mejores condiciones financieras.
La sentencia, redactada por el presidente del Tribunal, John G. Roberts, de tendencia conservadora, señala: “Aceptar cualquiera de los argumentos de la administración Trump transformaría, en la práctica, la protección de la Reserva Federal contra la destitución arbitraria, que exige una causa justificada, en un régimen de empleo a voluntad; se trataría de un salto interpretativo incompatible con la ley promulgada por el Congreso y con la tradición de nuestra nación de mantener una banca central protegida de injerencias políticas. Por consiguiente, denegamos la solicitud del Gobierno”.
El fallo tiene una enorme trascendencia porque blinda el principio de autonomía e independencia de la Fed, cuyos gobernadores son nominados a propuesta del presidente, pero es el Congreso quien los aprueba. La sentencia era esperada porque define las fronteras de la separación de poderes entre el ejecutivo y el legislativo y, sobre todo, porque pone a prueba los límites de la autoridad presidencial.
Trump trató de deshacerse de Lisa Cook durante el verano pasado, en plena campaña para socavar la independencia de la Reserva Federal para forzar rebajas de tipos más agresivas. El mandatario republicano también hostigó y amedrentó a Jerome Powell, el expresidente de la institución que decide sobre el precio del dólar, hasta tal punto que patrocinó un burdo intento de procesamiento. Finalmente, tras vencer su mandato en mayo, consiguió reemplazarlo por Kevin Warsh. Aunque Powell cesó como presidente de la Reserva Federal decidió mantenerse como uno de los siete gobernadores de la institución ante las dudas de que la Casa Blanca reactive el expediente judicial.
Cook, nombrada por Biden, también permanece en el organismo. Está considerada en el bando de los halcones, que priorizan la estabilidad de precios y la lucha contra la inflación sobre la creación de empleo. Con 62 años, es la primera mujer afroamericana en ocupar un sillón en la junta de gobernadores de la Reserva Federal. Cuando Trump se valió de resquicios legales para tratar de despedirla, hizo una demostración de coraje al desafiar al presidente: “No tengo ninguna intención de dejarme amedrentar para que renuncie a mi posición por unas dudas planteadas en un tuit”, dijo tras la publicación por parte de Trump en redes sociales de una carta de despido sin firmar y saltándose todos los procedimientos oficiales.
Con información de: El País










































