Era la foto esperada. Después de siete años de tensión, el rey Felipe VI y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se han dado la mano este jueves en Palacio Nacional, en la capital mexicana.
Los dos jefes de Estado han aprovechado la asistencia del monarca al partido de fútbol entre la selección española y Uruguay, este viernes en Guadalajara, para reunirse. El encuentro, que ha sido breve, tal y como había avisado la mandataria, entierra el distanciamiento político y diplomático entre los dos países que nació con la polémica carta del perdón por la conquista enviada en 2019 por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.
Ha costado meses de reuniones, pequeños y grandes gestos diplomáticos, exposiciones y premios culturales, pero, finalmente, España y México han retomado su curso político. Ese que estuvo casi congelado durante años y que llevó, por ejemplo, a que Sheinbaum no invitara al Rey a su investidura en 2024 o que ningún miembro de la Casa Real llegara el año pasado a la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, que tenía a España como país invitado. Todo parece listo para que eso ahora quede atrás y ambos países se enfoquen en sus inevitables lazos culturales y económicos, que ni siquiera cesaron durante el distanciamiento diplomático.
“Esta foto no se hubiera podido dar con López Obrador”, apunta la internacionalista mexicana Pía Taracena, que identifica en la imagen uno de los caminos propios de la presidenta. Sheinbaum ha cuidado la mayoría de los pilares en política exterior colocados por su predecesor: la defensa férrea de Cuba, el distanciamiento con Ecuador o su trinchera con Pedro Castillo en Perú, por ejemplo. La normalización con España es uno de los pocos rumbos alejado de la estrategia de su predecesor.
La tensión diplomática con la Casa Real fue una de las herencias que Sheinbaum recibió de su mentor y fundador de su partido, Morena. En 2019, López Obrador mandó una carta a Felipe VI en la que le instaba a revisar y reconocer los abusos que se cometieron durante la conquista y a pedir disculpas por ellos. La carta fue filtrada y el Gobierno español reaccionó rechazando “con firmeza la exigencia”. La polémica que creció alrededor de esta misiva, que el historiador mexicano Alfredo Ávila, define en realidad como “sensata” porque incluso proponía crear un grupo de trabajo para revisar el pasado y ponía sobre la mesa las disculpas de España pero también las de México a los pueblos originarios, separó durante años a los dos países.
Ahora el escenario es totalmente otro. En la era del Trump 2.0., EE UU amenaza de forma constante con intervenir militarmente en México, acusa a gobernadores morenistas de tener vínculos con el crimen organizado y busca no renovar los tratados económicos. Así, este encuentro ha servido, ademas, a Sheinbaum para sellar la normalización de las relaciones diplomáticas con uno de sus aliados estratégicos en un momento de acorralamiento con Estados Unidos. Antes de la foto con el Rey de España, se encuentra la firma del tratado con la Unión Europea, el encuentro de líderes progresistas en Barcelona o el último acercamiento con Reino Unido.
Ahora el escenario es totalmente otro. En la era del Trump 2.0., EE UU amenaza de forma constante con intervenir militarmente en México, acusa a gobernadores morenistas de tener vínculos con el crimen organizado y busca no renovar los tratados económicos. Así, este encuentro ha servido, ademas, a Sheinbaum para sellar la normalización de las relaciones diplomáticas con uno de sus aliados estratégicos en un momento de acorralamiento con Estados Unidos. Antes de la foto con el Rey de España, se encuentra la firma del tratado con la Unión Europea, el encuentro de líderes progresistas en Barcelona o el último acercamiento con Reino Unido.
Con información de: El País










































