Moscú y La Habana están desarrollando e implementando varios proyectos conjuntos “prometedores” en los sectores de energía, agricultura y biofarmacéutica, señaló este lunes el viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov. El anuncio llega en un momento crítico para Cuba, que enfrenta una profunda crisis energética agravada por las sanciones del gobierno de Donald Trump y la salida de inversores extranjeros clave.
“Se están desarrollando e implementando varios proyectos conjuntos prometedores en energía, metalurgia, transporte, agricultura, biofarmacéutica, biotecnología, tecnologías de la información y la comunicación, y educación”, aseguró el número dos de la diplomacia rusa, citado por la agencia Interfax.
Riabkov afirmó que Moscú y La Habana sostendrán nuevos contactos para abordar sus relaciones en el marco del Foro Económico de San Petersburgo, que arranca el miércoles. Agregó que Rusia tiene presente la situación en torno a la isla durante sus contactos con la parte estadounidense.
“El tema de la presión de Washington sobre Cuba está presente en nuestros contactos con los estadounidenses“, señaló. “Comprendemos la compleja situación en la que se encuentra Cuba como consecuencia del bloqueo ilegal estadounidense y la creciente presión, y no podemos permanecer indiferentes al respecto“, aseveró.
Los enfoques de Rusia y Estados Unidos sobre la situación “difieren radicalmente”, subrayó el viceministro. La semana pasada, Cuba y la Unión Económica Eurasiática —liderada por Moscú e integrada también por Kazajistán, Bielorrusia, Kirguistán y Armenia— acordaron una hoja de ruta para estrechar la cooperación en los sectores económico, comercial y científico.
El respaldo ruso llega mientras Cuba, bajo embargo comercial estadounidense desde 1962, enfrenta una crisis económica agudizada desde enero por la amenaza de Trump de aplicar sanciones a los países que vendan crudo a La Habana. La escasez de combustible ha provocado restricciones en el transporte y frecuentes apagones con consecuencias en todos los sectores de la sociedad.
La Unesco alertó el sábado que el cerco energético de EEUU pone “en riesgo” el sistema educativo de la isla al afectar la disponibilidad de docentes y reducir las jornadas escolares. “Las limitaciones energéticas y de transporte afectan la presencia de docentes, agravando un déficit nacional superior a 26.000 maestros“, afirmó la representante del organismo en Cuba, Anne Lemaistre.
Unos 400.000 estudiantes vieron reducidas sus jornadas educativas, mientras que cerca de 28.000 alumnos de grados terminales enfrentan una situación “crítica” para finalizar sus estudios, principalmente en zonas rurales. A esto se suma que más de 870 escuelas dañadas por el huracán Melissa permanecen sin recuperarse. El curso escolar, que suele terminar a finales de junio, se adelantó varias semanas como medida de emergencia.
Con información de: Infobae










































