La reforma que ordena al Instituto Nacional Electoral (INE) revisar su nómina para que nadie gane más que la Presidenta de la República derivó en una sacudida en toda su estructura de mando. Esto resultará en un ahorro de 375.9 millones de pesos en el presupuesto del año próximo, respecto del actual, y modificará los ingresos de 262 personas.
Asimismo, según documentos del órgano electoral, se eliminará el seguro de gastos médicos mayores, un beneficio del que no gozaban todos los trabajadores, sino 3 mil 232 plazas de mando superior (alrededor de 17 por ciento del total).
De acuerdo con informes del INE, los consejeros tienen una percepción bruta anual de 4 millones 402 mil 923 pesos (antes de impuestos y de cualquier otro descuento), equivalentes a 366 mil 910 pesos al mes, frente a los 2 millones 882 mil 131 pesos de la presidenta de la República (240 mil 177 pesos brutos al mes).
La secretaría ejecutiva tiene una percepción total anual bruta de 4.1 millones de pesos (344 mil 643 pesos al mes), según se muestra en un recuadro elaborado por la Dirección de Administración del INE.
De todas las prestaciones, los trabajadores de rango más alto (incluidos los consejeros) conservarán el seguro institucional –con una suma asegurada básica de 40 meses y potenciación de hasta 108 meses (donde la diferencia queda a cargo del servidor público)– y un seguro colectivo de retiro de hasta 25 mil pesos. También mantendrán las prestaciones económicas de ley y las institucionales: prima vacacional, prima quinquenal, aguinaldo (de al menos 40 días de sueldo tabular), vacaciones (20 días hábiles al año) y 350 pesos mensuales para despensa (salvo los consejeros).
El documento puntualiza que otras prestaciones son inherentes al puesto, tales como el uso de vehículos y gastos de alimentación para los consejeros por un máximo de 11 mil 970 pesos mensuales.
Con información de: La Jornada










































