El PSG, campeón de Europa, salió con una corta ventaja (5-4) del duelo de titanes contra el Bayern Múnich que vivió el Parque de los Príncipes, con nueve goles, multitud de ocasiones, una intensidad inigualable entre los dos equipos que mejor forma muestran en el tramo final del curso a un paso de la final de la Liga de Campeones.
El París Saint-Germain y el Bayern de Múnich respondieron a las expectativas y firmaron uno de los mejores duelos del año en el que los alemanes tuvieron el dominio pero se estrellaron contra la eficacia de los franceses, que sin embargo desperdiciaron una ventaja de hasta tres goles que deja abierto el pase a la final para la semana que viene en el Allianz Arena.
El PSG se lleva la ventaja de un gol, pero también una sensación de vulnerabilidad que hacía tiempo que no se vivía en el Parque de los Príncipes y que puede jugar en favor de los alemanes en la vuelta.
El nivel del partido fue tal que resulta difícil saber cuántos equipos pueden soportar esa intensidad y cuántos jugadores llegan a la recta final de la temporada con el nivel de Kvara Kvaratskhelia, Michael Olise, Ousmane Dembélé o Harry Kane.
Una lección también táctica entre Luis Enrique, que vio cómo su equipo navegó bien ante uno de los pocos rivales que le supo quitar el timón del duelo, y Vincent Kompany, ausente del banquillo por sanción, pero que presentó una propuesta valiente como pocas veces se ve en el Parque de los Príncipes.
El resultado fue un duelo de muchos quilates que desembocó en la promesa de otro prometedor el próximo miércoles en Baviera camino de una final que ambos merecen pero solo uno podrá disputar.
El vértigo se apoderó enseguida del Parque de los Príncipes, convertido por la algarabía de la grada en un espectáculo como pocos pueden firmar en estos momentos en el mundo.
Con información de: El Universal









































