El Sindicato Nacional de Trabajadores de Tornel pidió la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para solucionar la huelga iniciada desde finales de febrero en dicha empresa llantera, así como evitar que “quede impune” el ataque a bal4zos que sufrieron cuatro de sus integrantes el 18 de marzo pasado.
En conferencia de prensa en la Cámara de Diputados –organizada por el grupo parlamentario del PT-, el secretario general de la organización gremial, Gerardo Alberto Meneses Ávila, recordó que la huelga en las plantas de la compañía inició el 23 de febrero de este año como consecuencia del fracaso en la mesa de negociaciones con la empresa de origen indio JK Tire, que adquirió Tornel en 2008.
Tras una serie de “liquidaciones masivas” de trabajadores en 2017, y lo que consideró una actuación “corrupta” del ex dirigente sindical Gabriel Castañeda Rojas, “intentamos tener diálogo con la patronal de forma correcta, en mesas de trabajo, pero no tuvimos el resultado que hubiéramos querido”.
De igual forma, lamentó, los trabajadores no obtuvieron una respuesta satisfactoria en el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS) ni el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida del TMEC.
Según Meneses, aunque en dicho organismo las autoridades tanto de México como de Estados Unidos han identificado viol4ciones o “denegaciones” al contrato ley que rige a la llantera Tornel, hasta la fecha no se ha dado respuesta a su exigencia de reparar dichas faltas.
En ese sentido, lamentó que el titular de la Unidad de Política Laboral de la STPS, Gabriel Tamariz, le haya supuestamente permitido a la empresa no entregar el aumento salarial al que los trabajadores tienen derecho, hasta que no se resuelva el tema de las viol4ciones a su contrato colectivo, “lo que nos parece totalmente incorrecto”.
Meneses Ávila denunció que la empresa ha contratado en el último año y medio a seis o siete despachos de representación legal que, a su juicio, se han dedicado a “empantanar, retrasar el proceso (de negociación con los trabajadores) y hacerlo mas tedioso”, al asegurar sin bases que el cumplimiento de diversas prestaciones del contrato colectivo significaría para la patronal el desembolso de cantidades más altas de dinero de las que en realidad se deben pagar.
De acuerdo con el dirigente sindical, desde que la empresa india JK Tires adquirió Tornel hace 18 años, “ha generado mucha inestabilidad, al buscar trabajadores charros o esquiroles para dividir” a la fuerza laboral de la compañía.
En ese tono, subrayó que los obreros de la compañía llantera “no pedimos más de lo que establece nuestro contrato ley, pero tampoco queremos menos”, al tiempo que recordó que cuatro sindicalistas resultaron heridos tras un ataque con arm4 de fuego el pasado 18 de marzo, por lo que pidió la intervención de los tres poderes de la Unión para solucionar el conflicto.
Con información de: La Jornada










































