Al conmemorar el 220 aniversario del natalicio de Benito Juárez, la presidenta, Claudia Sheinbaum, reivindicó la vigencia de su pensamiento y sus principios. “Juárez es no solo historia, es presente y guía, mientras haya pueblo, haya dignidad, seguirá viviendo”. Aseguró que “Juárez vive en la Cuarta Transformación”.
Fue una conmemoración extraordinaria pues estuvo acompañado con la revaloración de Margarita Maza Parada, su esposa, de quien Sheinbaum no solo hizo una amplia referencia en tono de homenaje, emitió un decreto reconociéndola como la primera embajadora de México a 200 años de su natalicio y en el año que oficialmente está dedicado a ella. Se develó una estatua de ésta, se emitió un billete con su imagen y una estampilla postal.
En una larga alocución, Sheinbaum también destacó el apoyo que en su momento brindó Juárez a la revolución de Independencia de Cuba en contra de España, 1868. “Su gobierno reconoció el derecho de Cuba a su autodeterminación frente al dominio español y mantuvo su solidaridad. Hoy también reivindicamos el derecho del pueblo cubano a su autodeterminación.”.
Sheinbaum hizo un recuento de la trayectoria y aporte de Juárez a la nación. La defensa de la República frente a la invasión francesa, su visión para consolidar las leyes de Reforma que permitiera separar la Iglesia del Estado y su retorno como presidente al país tras el triunfo contra la invasión francesa asumiendo que el respeto al derecho ajeno es la paz, la cual no era solo una frase sino una convicción.
Juárez fue el indígena que abrió camino en una sociedad cerrada, es el hombre que convirtió la ley en un instrumento de justicia. El presidente que defendió la soberanía frente a las potencias extranjeras causando molestias con sus enseñanzas a los conservadores, incluso hasta nuestros días.
Con información de: La Jornada










































