Compartir

En la madrugada del 3 de marzo de 2026, la Luna llena cambiará de rostro. Durante varias horas, el satélite se deslizará por la sombra de la Tierra y, en algunos rincones del planeta, se teñirá de un rojo cobrizo intenso. Será un eclipse lunar total: uno de esos espectáculos astronómicos que no exigen telescopio ni conocimientos técnicos, apenas paciencia y un cielo despejado.

El fenómeno ocurre cuando la Tierra, el Sol y la Luna quedan alineados. En ese momento, nuestro planeta bloquea la luz solar directa y su sombra comienza a cubrir el disco lunar. El satélite no desaparece; al contrario, adquiere un tono rojizo que le ha valido el apodo de «luna de sangre».

Ese color surge porque la luz solar que logra alcanzarlo atraviesa antes la atmósfera terrestre, que filtra las longitudes de onda más azules y deja pasar las rojizas. Como explica la NASA, es como si todos los amaneceres y atardeceres del planeta se proyectaran simultáneamente sobre la superficie lunar.

En México, el eclipse será total. La fase de totalidad comenzará a las 5:04 a. m. (hora local) y alcanzará su punto máximo a las 5:33 a. m. La Luna se ocultará a las 6:58 a. m., de modo que puede que haya margen suficiente para contemplarla teñida de rojo, aunque hacia el final el cielo empezará a aclarar. Las estadísticas juegan a favor: en Ciudad de México la nubosidad promedio histórica para esa fecha ronda apenas el 9 %.

Con información de: DW

Compartir

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here