“Tenemos que arrinconar el sarampión” con la aplicación de vacunas y el control epidemiológico, esto es, el estudio de cada caso y la búsqueda de personas con quienes el paciente estuvo en contacto en las 15 manzanas alrededor de su domicilio, para aplicarles el biológico, señaló Alejandro Svarch, director de los Servicios Públicos de Salud IMSS -Bienestar.
Lo más importante, subrayó, es cerrar las brechas de inmunización. Para ello, el organismo cuenta con más de 8 mil 300 centros de salud en las 23 entidades federativas donde la atención médica está bajo su responsabilidad, con lo que es la principal fuerza de prevención de enfermedades a escala nacional.
“Estamos en todos lados; hasta en los más alejados”. Además, sólo 3 por ciento de la población vive a más de 30 minutos de un centro de salud, destacó.
En entrevista, adelantó que este año, IMSS-Bienestar buscará que la mayoría de unidades médicas brinden atención los fines de semana, y “estamos empezando con la aplicación de vacunas contra el sarampión”. Se trata, dijo, de que todas las personas puedan llevar a su hijos, y si tienen menos de 49 años, que también las reciban.
Svarch comentó sobre algunas investigaciones que han confirmado la eficacia del biológico. Con una dosis la protección es menor, el individuo presenta algo parecido a una gripe, un cuadro leve y generalmente asintomático.
Con las dos dosis consideradas en el programa universal de México, la eficacia para evitar el contagio es superior a 95 por ciento, y cuando se logra una administración masiva, sumado a la capacidad del sistema de defensas para proteger al organismo cuando ya ha estado expuesto al virus, se genera la protección de rebaño.
Con información de: La Jornada









































