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Al entrar a la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca se deben seguir varias reglas como bajar la voz, pisar con cuidado debido a los miles de estos insectos que duermen en el suelo, respetar la distancia para observar sus colonias y perturbar lo menos posible la tranquilidad de los santuarios, para que cuando los rayos de sol calienten el ambiente, las mariposas puedan levantar el vuelo en los bosques templados de oyamel en Michoacán y el estado de México, desde noviembre hasta marzo, durante la época de hibernación.

Para Horacio Cruz es un orgullo muy grande ser cuidador de esta especie en el santuario El Rosario, Michoacán, al ser parte de su identidad por generaciones. Afirma que es un sentimiento que no se puede describir, “pero que se siente estando en el lugar, escuchando el aleteo mientras vuelan a los alrededores e incluso se posan en nuestro cuerpo”.

Lo esencial, sostiene, es enseñar a los niños a preservar esta maravilla natural, pues el bosque es parte de ellos, “y si las mariposas deciden venir aquí es por la riqueza que encuentran en sus árboles”.

A la vez, señala, es una fuente de empleo que le permite seguir viviendo en su comunidad. Si bien durante los cinco meses que dura la temporada trabajan diario en el santuario, el resto del año se dedican a diferentes actividades en el campo, a la reforestación, creación de viveros, limpieza de las grietas y brechas de los árboles, acciones de rompefuegos y brigadas de guardia forestal.

Explica que la comunidad se organiza en tres comités de 87 personas cada uno para el cuidado del bosque. Cada grupo se turna anualmente en el cuidado del bosque para que todas las familias puedan recibir los beneficios de la derrama económica de la temporada.

El Rosario es uno de los cuatro santuarios que existen, junto con Senguio y Sierra Chincua, ambos en Michoacán, y Piedra Herrada, en el estado de México. Es protegido por 300 elementos del Batallón de Protección Ambiental de la Guardia Nacional, que pertenece a la Secretaría de la Defensa Nacional, quienes vigilan las 24 horas la reserva para evitar el robo de fauna y flora y la tala ilegal de árboles.

Con información de: La Jornada

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