Ante la amenaza de extinción junto con otros seis organismos autónomos, el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) confía en que la administración federal que arrancará el 1 de octubre reconsidere la medida iniciada en gobierno actual.
Julieta Del Río Venegas, comisionada del INAI, dijo que desde 2021 el instituto ha sido objeto de toda una reingeniería que ha permitido generar ahorros presupuestales, de manera que en la actualidad es funcional y operativo con menos de 300 millones de pesos al año.
En cuanto al número de comisionados señaló que aunque el órgano máximo se integra por siete, podría trabajar con cinco, «ahorita somos cuatro y no nos ha pasado nada, se ha resuelto todo», indicó.
Del Río Venegas dijo tener la confianza en que, si se exponen estos argumentos a Sheinbaum, podría haber una respuesta favorable, «ella es una estadista y con la intervención de Rosa Icela (Rodríguez, futura secretaria de Gobernación) creemos que hay esperanza; como secretaria de Seguridad ella ha sido muy proactiva y ha ofrecido el diálogo cuando sea titular de la Segob».
De acuerdo con la iniciativa, que ya fue aprobada en comisiones de la Cámara de Diputados, las responsabilidades del INAI pasarían a manos de la Secretaría de la Función Pública, que se ha caracterizado por ser una de las áreas del Gobierno federal que han aplicado un mayor freno a la rendición de cuentas.
Pese a esta amenaza de desaparición, el INAI efectuará el martes próximo el relanzamiento de la Plataforma Nacional de Transparencia tras ocho meses de un proceso de actualización.
Al respecto, Julieta del Río advirtió de que la propuesta para extinguir este organismo no ha dejado claro el destino de la PNT, que sumado a otros aspectos como la situación de 800 trabajadores, están quedando en el limbo.










































