La clase política potosina ha usado la desigualdad social radicada en la pobreza y el hambre que existe en la entidad para lucrar con las necesidades de la gente, a quienes prometen progreso para seguir teniendo el dominio sobre el electorado.
Así lo dio a conocer el presidente de la asociación civil Banco de Alimentos de San Luis Potosí, Héctor D’Argence Villegas, quien condenó que esta práctica lleva a los partidos políticos a hacer promesas irrealizables para mantener un mayor control sobre quienes hacen efectivo su voto.
“Es un pecado lucrar con la pobreza que los mismos partidos políticos han creado con dolo. No se vale que los políticos se aprovechen de una situación”.
Indicó que son reprobables estas acciones ya que en vez de que los gobernantes trabajen como lo demanda la sociedad para que brinden a la ciudadanía mejores condiciones para una mayor calidad de vida, y así combatir estos indicadores para dar resultados que la gente necesita.
Mencionó que de cara a las próximas elecciones, los candidatos y los partidos a losque representan ofrezcan campañas de altura y que se tomen en serio los problemas que está enfrentando la ciudadanía para crear propuestas reales.










































