La situación se encuentra cada vez más dura para toda la población que se sustenta en el ámbito agrícola, mismo que en ciertas partes depende de los apoyos dados por parte de la administración municipal, aunque los recortes por parte de Gobierno del Estado, estén aumentado, aunque hay algunos ranchos y ejidos que aun cuando se tiene apoyos no se ven beneficiados.
Al no ser temporada de siembra o cosechas, los ejidatarios buscan el modo de sustentar su ganadería, optando como opción el apoyo de las autoridades en el departamento correspondiente, en su mayoría la respuesta no es tan agradable ya que no se les brinda lo que necesitan.
En el caso del municipio de Villa de Guadalupe y sus ranchos cercanos, la ausencia de las lluvias les ha pegado demasiado fuerte, tanto que los estanques se comienzan a secar, así como se tienen que recurrir al municipio de Matehuala para poder obtener un tinaco o galón de agua para los animales o uso doméstico del hogar.
La solicitud de pipas es cada vez más constate, desafortunadamente no se tiene respuesta inmediata, ya que en algunas comunidades se les vende este líquido, pasando de ser un apoyo a un negocio más, algunos se han hecho muy dependientes de las lluvias y sin estas la crisis los hace llagar a un punto de tener que pagar a particulares para que les rellenen las piletas de almacenamiento.
Información de La Razón del Altiplano









































