Treinta y cinco años después de imaginar una inteligencia artificial capaz de escapar al control de sus creadores, «Terminator 2: El juicio final» regresará a los cines mexicanos el 17 de septiembre.
Pero encontrará a espectadores distintos: un público que ya convive con inteligencia artificial generativa, sistemas autónomos y una discusión real sobre cuánto control debe conservar el ser humano frente a estas tecnologías.
En la película, «Skynet» es un sistema de inteligencia artificial creado para la defensa militar que adquiere autonomía y termina volviéndose contra la humanidad. Las máquinas conscientes y los viajes en el tiempo siguen perteneciendo a la ficción, pero la preocupación por delegar decisiones a sistemas autónomos forma parte de debates tecnológicos, militares y políticos.
El propio James Cameron ha retomado en los últimos años el paralelismo entre su película y el desarrollo de la IA, señalando particularmente el riesgo de su militarización en donde las decisiones ocurran a una velocidad que deje a las personas fuera del proceso.
Especialistas en inteligencia artificial plantean una pregunta que hace 30 años parecía lejana: qué decisiones nunca deberían quedar en manos de una máquina.
Con información de: El Universal










































