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Christoph Kramer suele pasar inadvertido al mencionar a los campeones del mundo con Alemania en Brasil 2014, cuando la nación europea frustró el sueño de la Selección Argentina en el Maracaná. Mediocampista de perfil bajo, fue titular en ese partido decisivo tras la lesión de Sami Khedira durante el calentamiento, y saltó al campo en el duelo que sellaría el destino de Lionel Messi y de todo el fútbol argentino en esa Copa del Mundo.

Su participación en la final, sin embargo, se vio abruptamente interrumpida. Un violento choque con Ezequiel Garay le provocó una conmoción cerebral que lo obligó a abandonar el partido a la media hora del pitazo inicial.

La consecuencia fue tan severa que el jugador no recuerda ni un solo instante de ese encuentro: ni la entrada al campo, ni las acciones del partido, ni el momento en el que levantó el trofeo. Aunque atesora la medalla de campeón mundial, admite que no tiene ninguna memoria personal sobre la final que lo consagró.

Tras una carrera marcada por ese episodio único, la vida de Kramer dio un giro radical luego de su retiro del fútbol profesional. Hoy su figura se asocia menos a las canchas y mucho más a su nueva faceta como escritor, comentarista y analista en medios alemanes. Su presente lo muestra lejos del protagonismo deportivo, dedicado a la literatura y a la reflexión pública, en una etapa que lo distanció casi por completo del fútbol como jugador.

Cristoph Kramer: de ser titular en la final a no recordar nada
El 13 de julio de 2014, Christoph Kramer fue titular en la final del Mundial de Brasil, un dato que suele sorprender incluso a quienes siguen el fútbol internacional. El mediocampista, por entonces en el Borussia Mönchengladbach, fue una de las grandes sorpresas al figurar en el once inicial tras la lesión de Sami Khedira en la previa.

Sin embargo, su paso por el partido estuvo marcado por un incidente que lo convirtió en protagonista involuntario: un fuerte choque con Ezequiel Garay lo dejó aturdido y completamente desorientado en el campo. Apenas unos minutos después, debió ser reemplazado por André Schürrle.

Kramer nunca pudo reconstruir lo que vivió esa tarde. “No tengo recuerdos de la final, ni siquiera del momento en que entré a la cancha”, reconoció en entrevistas posteriores, según Bavarian Football.

Incluso llegó a preguntar al árbitro Nicola Rizzoli si realmente estaba jugando la final, a lo que el italiano respondió con sorpresa: “Me preguntó: ‘¿Juez, esta es la final?’ y cuando le dije que sí, me agradeció y me dijo que era importante saberlo”, relató Rizzoli tiempo después en una entrevista a Gazzetta dello Sport.

Los médicos le confirmaron que esos recuerdos nunca regresarían. “Los recuerdos de la final de la Copa del Mundo no volverán”, admitió Kramer, quien solo conserva la medalla y la certeza de haber sido campeón mundial, pero sin ninguna imagen mental de ese logro.

Con información de: Infobae

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