El delantero noruego, Erling Haaland, autor del doblete con el que Noruega eliminó este domingo a Brasil (2-1) en los octavos del Mundial 2026, aseguró que su capacidad para convertir las pocas oportunidades que tiene es un «don de Dios», y calificó el triunfo como el mayor de la historia de su país.
«Si tengo una o dos oportunidades, normalmente terminan en gol. No sé cómo lo hago, pero así es. Todo consiste en mantener la concentración. Me digo que la ocasión va a llegar», explicó el atacante del Manchester City tras el encuentro.
Haaland, que con siete tantos comparte el liderato en la tabla de goleo del Mundial junto al argentino, Lionel Messi y al francés, Kylian Mbappé, confesó que empieza a entender su extraordinaria eficacia frente al arco como un regalo divino.
«Creo que estoy empezando a darme cuenta de que es un don de Dios que el balón entre perfectamente, pegado al poste. Es una locura», afirmó.
El delantero, que marcó los tantos del triunfo en los minutos 79 y 90, destacó también la resiliencia de su selección después de soportar durante gran parte del partido el dominio brasileño.
«Seguimos empujando hacia adelante», resumió.
«Espero que todos los jóvenes que vean esta entrevista, cuando sean un poco mayores, sientan que jugar para Noruega es lo que más orgullo les dará en toda su vida. Es absolutamente increíble», declaró.
El goleador definió la victoria sobre Brasil como «el mejor partido de la historia de Noruega» y pidió al país disfrutar de un triunfo que, a su juicio, puede marcar un antes y un después para el futbol noruego.
Con información de: La Jornada










































