El Papa, en su visita a la prisión de Bata en Guinea Ecuatorial, afirmó que una auténtica justicia no busca tanto castigar, sino sobre todo ayudar a reconstruir la vida. Un encuentro en el que aseguró que ninguno está excluido del amor de Dios, y que la vida no sólo se define por los errores cometidos, pues siempre hay una esperanza de cambio.
“Queridos hermanos, Dios jamás se cansa de perdonar. Él abre siempre una puerta nueva a quien reconoce los propios errores y desea cambiar. No permitan que el pasado les robe la esperanza en el futuro. Cada día puede ser un nuevo comienzo”. En realidad, estas han sido las palabras del Papa al final de su saludo a los prisioneros y trabajadores de la Prisión de Bata, en Guinea Ecuatorial y, en ellas, se resume todo lo que deseaba decir y todo lo que quizá cada recluso deseaba escuchar: el perdón y el cambio son posibles.
Se trata de la primera y única visita que realiza León XIV a un centro de detención, en este Viaje Apostólico a África, y no es cualquiera, pues esta cárcel, ubicada en Bata, región costera del país y capital de Litoral, con más de 650 presos, es conocida por ser un lugar de detención duro, un lugar que desde la época colonial, ha sido a menudo citado en relación con casos judiciales controvertidos y condiciones críticas de prisión.
Sin embargo, como mencionó el director de la prisión, Reginaldo Biyogo Mba Ndong Angusesomo en sus palabras de bienvenida, “detrás de cada caso hay una historia humana, con errores y dificultades, pero también con la posibilidad de cambio y un compromiso porque cada persona conserve su dignidad y realizar un camino de rehabilitación y reinserción.
También en el testimonio de los reclusos, la reflexión no deja de golpear las conciencias al reconocer que la prisión los obliga a confrontarse con la propia conciencia, por el dolor y el sufrimiento causado por sus acciones. Aunque sin duda, «gracias a la guía del capellán y de quienes nos ayudan espiritualmente», se puede descubrir que es posible cambiar, pedir perdón y volver a creer en ellos mismos.
Con información de: Vaticans News









































