En su tercer día de trabajo en México, el titular del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), Volker Türk, señaló que la búsqueda de verdad y justicia de los familiares de personas desaparecidas “debe ser atendida”. Tras reunirse con madres, padres, hijas y hermanos de víctimas, les manifestó su solidaridad y reconoció el “dolor muy profundo” que este flagelo representa.
En el encuentro en el Centro Cultural España, que duró cerca de dos horas, 25 familiares procedentes de diversos estados le expusieron “la crisis” que se vive en el país, con casos que datan desde la llamada guerra sucia (1965-1990), “la impunidad” en la que prevalecen, las omisiones de las autoridades, así como su “colusión con grupos delincu3nciales”.
También le pidieron que se pronuncie a favor del Comité contra la Desaparición Forzada (CDF), el cual solicitó que esta situación sea llevada ante la Asamblea General de la ONU
Una decena de madres buscadoras, que no lograron ingresar porque no fueron convocadas por la ONU-DH, abordó a Türk a su salida para entregarle una carta y solicitarle “ayuda internacional”, al tiempo que le reprocharon no incluirlas y la falta de atención del representante de la Oficina en México, Humberto Henderson.
El alto comisionado les expresó su “profunda solidaridad” y les respondió que ya se había encontrado con las 12 plataformas –que representan a 500 colectivos– que participaron en la reunión.
Türk salió del edificio entre empujones de los representantes de medios de comunicación y, aunque no hizo declaraciones, en sus redes sociales aseveró: “Es difícil encontrar las palabras para describir los intercambios que tuve hoy en México con las familias de personas desaparecidas… su búsqueda de verdad y justicia debe ser atendida”.
Alicia de los Ríos, quien asistió al diálogo con el funcionario, reconoció que éste se dio por “presión” a la oficina del Alto Comisionado, ya que “los familiares no estábamos en su agenda”.
La hija de Alicia de los Ríos Merino, desaparecida por el grupo paramilitar Brigada Blanca en 1978, mencionó que le presentaron el contexto del país para dimensionar la crisis.
Sobre la petición de que Türk se pronuncie a favor de la determinación del CDF, indicó que se mostró receptivo, pero también admitió “las dificultades que tiene la propia ONU para su trabajo, por las fuerzas geopolíticas”.
Con información de: La Jornada









































