La reforma para reducir la jornada laboral en México a 40 horas semanales fue avalada por unanimidad en el Senado, pero sin modificar el criterio vigente de seis días de trabajo por uno de descanso, un punto que se ha convertido en el principal foco de críticas entre trabajadores y algunos legisladores.
El dictamen, que ahora será enviado a la Cámara de Diputados, establece la reducción de la jornada en la Ley Federal del Trabajo, aunque evita incluir de manera explícita un modelo de cinco días laborales con dos de descanso.
Con el respaldo de 104 senadores de todas las fuerzas políticas, el pleno avaló la inclusión de la jornada máxima de 40 horas semanales en la legislación secundaria.
Sin embargo, el documento mantiene intacta la lógica actual de organización del trabajo, lo que implica que la reducción de horas no necesariamente se traducirá en más días de descanso para los trabajadores.
Este aspecto ha generado inconformidad, ya que uno de los principales reclamos sociales era transitar hacia un esquema de cinco días de trabajo por dos de descanso.
El proyecto contempla una implementación progresiva para permitir la adaptación del sector productivo. El calendario aprobado es el siguiente:
48 horas en 2026
46 horas en 2027
44 horas en 2028
42 horas en 2029
40 horas en 2030
Este periodo de transición fue destacado por legisladores como un mecanismo para equilibrar los derechos laborales con la viabilidad económica de las empresas.
La reforma también redefine el marco del trabajo extraordinario.
Se establece que:
Las horas extra se pagarán al doble del salario ordinario
No podrán exceder 12 horas semanales
Se distribuirán en un máximo de cuatro días
En caso de rebasar ese límite, el tiempo adicional deberá pagarse al triple y no podrá superar cuatro horas extra por semana.
Además, se incorpora la obligación de que los empleadores registren de forma electrónica las jornadas laborales, lo que busca dar mayor transparencia y facilitar la supervisión por parte de las autoridades.
El proyecto será analizado ahora por la Cámara de Diputados, donde se anticipa un debate centrado en la distribución de la jornada y, especialmente, en la posibilidad de establecer de manera clara dos días de descanso por semana.
Aunque la aprobación representa un avance histórico en materia laboral, la discusión de fondo permanece: si la reducción de horas será suficiente sin una modificación directa en la organización de los días de trabajo.
Con información de: Infobae









































