La cuenta regresiva de 100 días para el arranque del Mundial de futbol 2026 comenzó y cuadrillas de trabajadores se afanan en sustituir pavimento, banquetas, podar árboles, construir pasos peatonales en las colonias vecinas del Estadio Azteca.
En colonias como San Lorenzo Huipulco, Pueblo de Santa Úrsula Coapa, Santa Úrsula, IMAN, entre otras, las obras van a todo vapor para que el 11 de junio se inaugure el torneo y se juegue el primero de los cinco partidos que tendrán al Azteca como escenario.
Mientras los equipos avanzan en las obras, vecinos relataron a La Silla Rota que las obras para mejorar el entorno de la zona han causado problemas.
María Esther Méndez dijo que ella su familia padecen problemas en las vías respiratorias desde que comenzaron las excavaciones y el movimiento de maquinaria pesada alrededor del Estadio Azteca.
La mujer, habitante del pueblo originario de Santa Úrsula Coapa, relata que la irritación en la garganta, la tos persistente y las infecciones se volvieron constantes desde que iniciaron los trabajos de remodelación y rencarpetamiento en la zona.
Durante un recorrido por colonias como Santa Úrsula y Huipulco se constató que autos, comercios y viviendas están cubiertos por una capa de polvo. Aunque no existe una cifra oficial, médicos de la zona estiman que hasta 70% de sus pacientes presenta alguna afección relacionada con la exposición constante a partículas suspendidas y a los gases emitidos por maquinaria pesada que trabaja en las calles aledañas al estadio.
A 100 metros de la cancha del Estadio Azteca, Thelma Díaz limpia por segunda ocasión en la semana el polvo que cubre sus plantas, muebles y tinaco. Vive en la calle San Álvaro, desde cuya azotea se puede observar el inmueble que dentro de 100 días será sede de la inauguración del Mundial de Futbol. Abajo, en la calle, la maquinaria no se detiene.
Durante la entrevista, Thelma tose en varias ocasiones. Dice que desde hace meses siente una irritación constante en la garganta, una resequedad que le provoca carraspear y que no desaparece.
Desde entonces, el polvo entra por puertas y ventanas, incluso cuando permanecen cerradas.
Con información de: La Silla Rota










































