La circulación de un video en el que Nicole Pardo, conocida como “La Nicholette”, quien habría sido secu3strada el 20 de enero en Sinaloa, lee un mensaje con un tono poco habitual frente a la cámara ha intensificado las inquietudes sobre su paradero y las circunstancias actuales en torno a su caso.
El material, dado a conocer después de su desaparición, no respondió a las demandas de claridad y, por el contrario, profundizó la preocupación al mostrarla pronunciando acusaciones de presunta corrupc¡ón policial, delitos viol3ntos y vínculos con organizaciones crimin4les. Estas escenas, interpretadas como un posible mensaje grabado bajo presión, incrementaron la alarma pública y renovaron el llamado social para obtener respuestas concretas sobre su situación.
Esta afirmación se sumó a las versiones no oficiales que circulan en el ámbito local sobre una posible relación del caso con la organización mencionada, aunque ninguna autoridad ha proporcionado una confirmación formal al respecto.
Según usuarios de plataformas sociales y fuentes ciudadanas, “La Nicholette” habría lanzado aseveraciones de alto riesgo. En el material, la influencer declara: “Yo no estoy aquí por santa ni por casualidad. Yo estoy aquí porque yo trabajo con la empresa de ‘El Mayito flaco’. Ellos me daban dinero para pagarles a las patrullas estatales con esta numeración 028, 025, 509, 501 y 004. También les ayudaba a recoger dinero de productos de venta y de tiendas que se les cobraba aquí en Culiacán. Ustedes saben muy bien que yo siempre les ayudé en mover tiros, arm4s y dinero. Siempre les ayudé. Ya me enseñaron una lista grande y larga de mujeres que han asesin4do, golp3ado, viol4ron y quem4do.”
Al término de la grabación, la joven influencer realizó una petición específica: “Por favor, den con el pareo del menor de edad llamado Debanhi Gustavo Hernández Valdez, que secuestraron el 21 de julio 2025 en la colonia 4 de marzo.” Además, señaló de manera directa a “La Mayiza” como responsable de haber iniciado una confrontación contra “Los Chapitos” en el estado de Sinaloa, lo que habría desencadenado una cadena de viol3ncia y secuestr0s.
Esta lectura que pareciera forzada y con un tono alejado de su estilo comunicacional habitual ha sido interpretada como prueba de que el discurso pudo haber sido impuesto, reforzando la teoría de que su libertad estaría restringida a pesar de la difusión de este video.
Con información de: Infobae









































