Tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, la presidenta Claudia Sheinbaum condenó el hecho y aseguró que no quedará impune, pues acotó que se intensificarán labores de inteligencia y atención a las causas que generan violencia, pero rechazó adoptar una estrategia similar a la “guerra contra el narco”.
Sheinbaum calificó de “cobarde y vil” el atentado contra Manzo y subrayó que se reforzará la seguridad en Michoacán, al tiempo que descartó cualquier intervención de Estados Unidos o una vuelta a la guerra frontal contra el crimen organizado.
En su conferencia matutina, la mandataria enfatizó que la solución no pasa por la declaración de una guerra contra el narcotráfico tal como sucedió en tiempos del expresidente Felipe Calderón, ni tampoco con la militarización de la región, tras memorar que ese tipo de estrategia ha salido contraproducente al haber ejecuciones extrajudiciales, por lo que las políticas de su gobierno serán concentradas en la atención a las causas así como la investigación judicial judicialización y la cero impunidad.
a su juicio recordó que las estrategias que se emplearon también en los tiempos de Enrique Peña Nieto, no rindieron frutos, pues quienes fueron nombrados en su tiempo como comisionados de la seguridad es un claro ejemplo de los planes que no deben ejecutarse.
Reprobó que la situación haya sido tomada por algunos medios de comunicación para tratar de desprestigiar a su gobierno, manipulando el sentir de la gente de Uruapan sin tener algún interés distinto que el de perjudicar la imagen presencial.
Sobre la intervención extranjera, Sheinbaum reiteró que México es un país libre y soberano, aunque señaló que aceptará la coordinación de inteligencia con autoridades estadounidenses pero enfatizó que eso no será motivo de una intervención extranjerace.
Señaló que como parte de su estrategia para seguir construyendo la seguridad de México será basada en el perfeccionamiento de un sistema judicial así como los procesos sujetos a la justicia social.
Precisó que a gestión de Manzo recibió apoyo federal durante los meses recientes, con contacto entre la Guardia Nacional, las fuerzas armadas y el ayuntamiento para brindar apoyo de los cuales 14 efectivos de la guardia nacional estaban a cargo de la seguridad perimetral, por lo que será a a través de las investigaciones que se den a conocer las fallas en la operatividad que tenía como fin dar seguridad a Carlos Manzo, reiterando que el evento donde fue agredido a balazos se dio en un escenario público donde no hubo inspección a las personas que acudieron.
Manzo, quien llegó al poder de forma independiente, fue asesinado durante las celebraciones del Día de Muertos en Uruapan, Michoacán. La fiscalía estatal informó la detención de dos personas; otra murió en el lugar.
Sobre la seguridad del entorno del alcalde, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, indicó que no hay indicios de que policías municipales cercanos estuvieran vinculados con el crimen, así como informar que uno de los escoltas del alcalde habría dado muerte a uno de los delincuentes durante el tiroteo, y otra persona detenida que ya ha sido puesta a disposición de la Fiscalía General.
Señaló que las investigaciones arrojarán cuál grupo directivo fue el que ordenó el ataque contra el alcalde de Uruapan , señalando que al menos cuatro de los cárteles con mayor organización se encuentran operando en dicha entidad.










































