A nivel nacional, durante el año pasado -2017-, se estimó que había 384.9 mil elementos de la policía, de estos el 76.1% pertenece a las Policías Preventivas Estatales o Municipales. En promedio, el 55.1% de los policías contó con estudios de nivel medio superior, pero en promedio los elementos cuentan con 12.7 años de escolaridad, es decir, nivel medio superior.
Sin embargo, contrario a lo que podría esperarse, el 79.4% de los elementos tuvo algún grado de sobrepeso y obesidad. Específicamente el 50% tienen sobrepeso y el 30% son obesos.
Así fue presentado en la primera Encuesta Nacional de Estándares y Capacitación Profesional Policial 2017 (ENECAP) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
De acuerdo con el informe, el aumento o disminución de peso en los elementos es causado principalmente por sus actividades laborales. De manera general, el 53% de los policías sufrió alguna afectación en su salud.
Otras de las consecuencias son irritabilidad o enojo, problemas estomacales, falta de apetito, estrés, problemas cardiovasculares, etc.
De igual manera, el 18.6% de los policías padecieron alguna enfermedad crónica durante el año pasado, siendo la más frecuente la hipertensión arterial, seguida por diabetes y estrés crónico.
El porcentaje de elementos de la policía con funciones operativas que tuvieron un arma de fuego designada fue de 79.1% a nivel nacional. En el ámbito federal fue del 87.2% y en el estatal y municipal del 78.3%.










































